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La gestión y administración de las citas de los usuarios, de los datos en el sistema informático, el apoyo material prestado, las tareas asistenciales que exige la institución correspondiente… Las funciones de un auxiliar administrativo en sanidad son más que necesarias.
Sus obligaciones pueden parecer sencillas y, sin embargo, la carga, el orden, la correcta gestión y el sinfín de cometidos a los que hace frente hacen que su figura sea imprescindible. En buena medida, el correcto funcionamiento de un hospital o centro de salud depende también de su trabajo. Sumergidos en un mundo de papeleo, los auxiliares administrativos sanitarios tratan de poner la burocracia en orden de forma correcta para evitar los problemas del futuro.
El trabajo de oficina implica el uso continuado de muebles, equipos informáticos, manejo de software, así como la exposición a determinadas condiciones ambientales de ruido, temperatura, humedad e iluminación, cuyo correcto diseño tiene una importante influencia sobre la comodidad, eficacia en el trabajo e, incluso, sobre la salud de los trabajadores y trabajadoras. La masiva incorporación de terminales de ordenador a los puestos de oficina ha hecho aumentar la incidencia de patologías ocupacionales que afectan a una parte importante de la población ocupada en el sector. Determinados problemas como:

Independientemente de los riesgos asociados a la actividad de trabajos administrativos por desarrollarse esta actividad en lugares y centros hospitalarios, los administrativos también están sujetos a riesgos específicos del lugar, como son los biológicos, los de turnicidad, etc.
A la hora definir las tareas, hemos de remitirnos a la normativa que así las regula. En este caso, la única referencia sobre las competencias de un auxiliar administrativo en Salud nos llevan a una Orden de 1984 que modifica el Estatuto del Personal no Sanitario de las Instituciones Sanitarias Públicas de la Seguridad Social de 1971. Según la mencionada Orden, los auxiliares se dedican a aquellos trabajos de “apoyo material, ejercicio y desarrollo respecto a las tareas administrativas de la Institución, así como las de secretarías de planta y servicios y las de preparación y tratamiento de los datos para la informática”. ¿Quieres información sobre la legislación? ¡Pulsa aquí!
Aunque esta Orden de 1984 fue derogada en 2003 por el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, una de sus disposiciones transitorias remite a la ley de 1971. Esta, a su vez, conduce a la de 1984. Por tanto, el contenido de la norma que regula las funciones de un administrativo sanitario sigue siendo el mismo.
En cualquier caso, como se puede ver en las competencias establecidas, el trabajo de los auxiliares en Sanidad poco dista del que desempeñan los auxiliares administrativos del Estado. El día a día especializado en los centros de salud u hospitales es la clave de la diferencia. La atención al público, la recepción de llamadas, la preparación de los datos informáticos, la organización de expedientes y su tramitación, la gestión de las citas en el servidor o la mecanografía de documentos son solo algunos ejemplos de funciones de un auxiliar administrativo en Sanidad.
De esta forma, se puede decir que deben tener capacidad para:
El perfil profesional de un auxiliar administrativo de salud es que debe ser competente, con alta capacidad de escucha y diversidad humana, gran sentido de ética, capaz de desenvolverse adecuadamente en los diferentes escenarios de las instituciones de salud y ambientes humanos complejos, responsable, comprometido con las funciones administrativas y el manejo de dinero correspondiente, liderando procesos y promoviendo estilos de vida saludable.

Por otro lado, en el cuadro de funciones del anexo IV del V Convenio Colectivo Marco Estatal de Servicios de Atención a las personas dependientes y desarrollo de la promoción de la autonomía personal (Publicación: BOE 79 - 01/04/2008) se diferencia:
Es el trabajador que actúa a las órdenes de órganos los directivos del centro y tiene a su cargo un servicio determinado dentro del cual, con iniciativa y responsabilidad, con o sin otros trabajadores a sus órdenes, realiza trabajos que exijan cálculos, estudios, preparación y condiciones adecuadas, tales como cálculos de estadística, transcripciones de libros de cuentas corrientes, redacción de correspondencia con iniciativa propia, liquidaciones y cálculos de nóminas de salarios, sueldos y operaciones análogas, de forma manual o mecanizada y, en general, todas aquellas actividades no especificadas anteriormente que le sean pedidas y que tengan relación con lo anterior.
Es el trabajador que, con iniciativa y responsabilidad restringida y subordinada a los órganos directivos del centro, realiza funciones de mecanografía, archivo y otras actividades de técnicas administrativas.
Es el profesional encargado de los procedimientos de gestión de una empresa a través de sus aplicaciones informáticas y de la gestión administrativa del personal. Así, entre otras funciones, también debe realizar:

Por otro lado, estamos asistiendo a cambios organizativos y de legislación en el ámbito sanitario. Estos cambios se reflejan en las Empresas Públicas Sanitarias, donde se han extinguido las categorías de Telefonista y Auxiliar Administrativo y se han convertido en Administrativo.
Asimismo, tareas que correspondían a administrativos y auxiliar administrativos se están empezando a realizar por otras categorías reconocidas recientemente, como los Técnicos Superiores en Documentación Sanitaria (archivos) y Técnicos Superiores en Rama Informática (operadores de ordenador/administrativos).
A nivel empresarial propiamente dicho, la profesión de auxiliar administrativo está orientada a realizar actividades elementales en centros privados o públicos, con diferencias y particularidades propias a las de nivel sanitario. Sin duda, son un elemento vital si se quiere llevar a cabo una buena gestión.
Sus funciones principales están relacionadas con el trabajo de oficina, como pueden ser:
En definitiva, la figura de la persona profesional del auxiliar administrativo es como una gestora del tiempo del directivo con el que colabora, para que éeste no deba preocuparse más que en la toma de decisiones que beneficien el progreso de la compañía.